Ave María llena eres de gracia

Participe en nuestras Oraciones y Novenas y experimente la gracia de Nuestra Madre Celestial

La Asociación Central de la Medalla Milagrosa le anima a confiar en el poder de la Santísima Madre en su papel de intercesora orando regularmente.

Esperamos que estas oraciones enriquezcan su vida espiritual y le den paz y consuelo hoy y todos los días. Lo invitamos a visitar la página Pregúntele al Padre Shea para encontrar respuestas a las preguntas de los fieles de hoy.

Una colección de estas oraciones, que decimos cada semana, está disponible para su compra en la tienda de regalos.

Oración inicial

Sacerdote: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.Fieles: Amén.

Sacerdote:  Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu

Fieles: Y renovaréis la faz de la tierra.

Sacerdote: Oremos. Oh Dios, que llenaste los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos, que guiados por el mismo Espíritu, sintamos con rectitud y gocemos siempre de tu consuelo. Por Jesucristo, Nuestro Señor.

Fieles: Amén.

Sacerdote: Oh María, sin pecado concebida.

Fieles: Ruega por nosotros que recurrimos a ti (repetir 3 veces)

Sacerdote y fieles: Señor Jesucristo, que has prometido glorificar por milagros incontables la Virgen María, inmaculada desde el primer momento de su concepción, concede que todos los que imploran devotamente su protección en la tierra, disfruten eternamente Tu presencia en el cielo , Que viven y rezan con el Padre y el Espíritu Santo, Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Señor Jesucristo, que por la realización de tus obras más grandes has escogido las cosas débiles del mundo, para que ninguna carne se gloríe delante de tus ojos; y que por una mejor y más ampliamente difundida creencia en la Inmaculada Concepción de vuestra Madre, han deseado que la Medalla Milagrosa se manifieste a Santa Catalina Labouré, os rogamos, que llenos de igual humildad, podamos glorificar este misterio por palabra y trabajo. Amén.

Acordaos

Acuérdate, oh piadosísima Virgen María que jamás se ha oído decir, que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorando tu asistencia, y reclamando tu socorro, haya sido abandonado por tí. Animado con esa confianza, a ti acudo, Madre, la más excelsa de las vírgenes; a ti vengo, a ti me acerco, yo, pecador contrito. Madre del Verbo, no desprecies mis palabras, antes bien escúchalas y acógelas benignamente. Así sea. Amén.

Oración de la Novena

O Inmaculada Virgen María, Madre de Nuestro Señor Jesúcristo y Madre nuestra, llenos de viva confianza en tu poderosa intercesión, tantas veces manifestada por la Medalla Milagrosa, estos, tus amorosos y fieles hijos, te suplicamos nos consigas las gracias y favores que pedimos durante esta Novena, si han de ser para el bien de nuestras almas y de aquellos por las cuales te pedimos.
(Haga aquí sus peticiones de manera privada.)Tú sabes, oh María, cuantas veces nuestras almas han sido morada de tu Divino Hijo que detesta la iniquidad. Consíguenos aversión al pecado y pureza de corazón que nos una a Dios, para que todos nuestros pensamientos, palabras y obras sirvan únicamente para su mayor gloria. Consíguenos, también, el espíritu de oración para que por medio de la penitencia recobremos lo que perdimos por el pecado y por fin llegar a esa bendita morada donde tú eres la Reina de los ángeles y de los hombres. Amén.

Acto de Consagración a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa

Oh Virgen Madre de Dios, María Inmaculada, nos ofrecemos y consagramos a Ti bajo el título de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Que esta Medalla sea para cada uno de nosotros prenda del amor que nos tienes y nos recuerde nuestros deberes hacia ti. Que siempre que la llevemos nos bendiga tu amorosa protección y nos conserve en la gracias de Tu Hijo. O Virgen  poderosa, Madre de nuestro Salvador, consérvanos siempre a tu lado, en todos los instantes de nuestra vida. Concede a estos tus hijos, la gracia de una buena muerte, para que en unión contigo podamos gozar para siempre de la eterna felicidad. Amén.Sacerdote: Oh María, sin pecado concebida.

Fieles: Ruega por nosotros que recurrimos a ti (repetir 3 veces)