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Pregúntele al Padre Shea

Preguntas y respuestas basadas en la fe sobre diversos temas.

Las respuestas están a cargo del Padre Michael Shea, CM, Director Asociado de la Asociación Central de la Medalla Milagrosa.

Pregunta:

Cuando mi esposa y yo nos casamos en la Iglesia Católica, yo había sido bautizado como católico y ella era Testigo de Jehová no practicante. En ese momento no estaba bautizada, pero desde entonces ha sido bautizada en la Iglesia Católica. ¿Es nuestro matrimonio un matrimonio sacramental?

Respuesta:

Sí, su matrimonio es sacramental. Hay dos requisitos para que un matrimonio sea sacramental: (1) el matrimonio debe ser válido, y (2) ambos cónyuges deben ser bautizados. Un matrimonio válido puede existir cuando uno o ambos cónyuges no son bautizados, pero tal matrimonio no es sacramental. Antes del bautismo de su esposa, su matrimonio era presumiblemente válido, pero no sacramental porque no había sido bautizada. Su bautismo no invalidó de ninguna manera su matrimonio, así que en su bautismo: (1) su matrimonio permanece válido, y (2) ambos fueron bautizados. Se cumplen los dos requisitos para el matrimonio sacramental. Su matrimonio se convirtió en sacramental en el bautismo de su esposa.

El Código de Derecho Canónico explica: ¨La alianza matrimonial, por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, fue elevada por Cristo Señor a la dignidad de sacramento entre bautizados. Por tanto, entre bautizados, no puede haber contrato matrimonial válido que no sea por eso mismo sacramento¨. (CIC 1055)

 

 

Pregunta:

Mi novio y yo hemos estado juntos por seis años y ambos somos católicos. ¿Podemos bautizar a nuestro bebé en la Iglesia Católica aunque no estemos casados?

Respuesta:

Como padres católicos, ustedes tienen la obligación de hacer bautizar a su hijo. El Código de Derecho Canónico establece: “Los padres tienen obligación de hacer que los hijos sean bautizados en las primeras semanas; tan pronto como sea posible después del nacimiento, deben ir al párroco para pedir el sacramento para el niño y prepararse adecuadamente para él “ (CIC 867).

Sin embargo, para bautizar a su hijo de manera lícita, la Iglesia requiere que “Hay que tener una esperanza fundada de que el niño sea educado en la religión católica, y si tal esperanza falta, el bautismo se retrasará según los preceptos de la ley en particular después de que los padres hayan sido informados de la razón”. (CIC 868)

 

Pregunta:

¿Cuál es la diferencia entre la duda obstinada y la duda ordinaria?

Respuesta:

La duda obstinada es una duda voluntaria; la duda puede definirse como voluntaria o involuntaria. El Catecismo de la Iglesia Católica explica: “La duda voluntaria respecto a la fe descuida o rechaza tener por verdadero lo que Dios ha revelado y que la Iglesia propone creer. La duda involuntaria designa la vacilación en creer, la dificultad de superar las objeciones ligadas a la fe o también la ansiedad suscitada por la oscuridad de ésta. Si es cultivada deliberadamente, la duda puede conducir a la ceguera del espíritu.” (CCC 2088)

La duda involuntaria no es, en sí misma, pecaminosa y puede ser experimentada por cualquier creyente sincero. La duda voluntaria, por otra parte, como un rechazo voluntario a ascender a la revelación de Dios, es un asunto grave.

Pregunta:

¿Qué tan importante es el Antiguo Testamento para los católicos?

 

Respuesta:

El Antiguo Testamento es muy importante para los cristianos. El Catecismo de la Iglesia Católica explica: “El Antiguo Testamento es una parte de la sagrada Escritura de la que no se puede prescindir. Sus libros son divinamente inspirados y conservan un valor permanente porque la Antigua Alianza no ha sido revocada. En efecto, «el fin principal de la economía del Antiguo Testamento era preparar la venida de Cristo, redentor universal” «Aunque contienen elementos imperfectos y pasajeros», los libros del Antiguo Testamento dan testimonio de toda la divina pedagogía del amor salvífico de Dios: «Contienen enseñanzas sublimes sobre Dios y una sabiduría salvadora acerca de la vida del hombre, encierran admirables tesoros de oración, y en ellos se esconden el misterio de nuestra salvación»

Los cristianos veneran el Antiguo Testamento como verdadera Palabra de Dios. La Iglesia ha rechazado siempre vigorosamente la idea de prescindir del Antiguo Testamento so pretexto de que el Nuevo lo habría hecho caduco (marcionismo). (CCC 121–123)

 

Pregunta:

Según Mateo 12: 31-32, el que hable contra el Espíritu Santo nunca será perdonado ¿Usted qué opina?

Respuesta:

El perdón de los pecados requiere arrepentimiento. El Catecismo de la Iglesia Católica afirma: “Entre los actos del penitente, la contrición aparece en primer lugar. Es un dolor del alma y una detestación del pecado cometido con la resolución de no volver a pecar” (CCC 1451).

La falta de voluntad para arrepentirse y aceptar el perdón de Dios es de lo que estaba hablando Jesús cuando se refirió a “la blasfemia contra el Espíritu” (Mateo 31-32). El Catecismo explica: ¨Es por el rechazo de la gracia en esta vida por lo que cada uno se juzga ya a sí mismo; es retribuido según sus obras y puede incluso condenarse eternamente al rechazar el Espíritu de amor¨ (CCC 679).

 

Pregunta:

Jesús tenía ángel guardián?

Respuesta:

Puesto que Jesús era completamente humano, puede haber tenido un ángel de la guarda. Algunos teólogos creen que el arcángel Miguel cumplió esta función. La Escritura ciertamente registra ángeles asistiéndole. En su relato de Jesús en el jardín de Getsemaní, Lucas escribió, “Y se le apareció a Jesús un ángel del cielo para fortalecerle” (Lucas 22:43). Además, Mateo (4:11) y Marcos (1:13) mencionan ángeles acompañando a Jesús después de haber sido tentado por el diablo.

Por lo tanto, Jesús necesita la ayuda de los ángeles? La Biblia de Navarra responde “El creador de todo, que nunca está necesitado de la ayuda de sus criaturas, está dispuesto a aceptar, como hombre, el consuelo y la ayuda de aquellos que se la pueden dar” (San Lucas, 240.)

Pregunta:

Puedo recibir indulgencia plenaria por leer la Biblia?

Respuesta:

El Manual de Indulgencias afirma: “Una indulgencia parcial se concede a los fieles cristianos que leen la Sagrada Escritura para venerar la palabra de Dios y como una forma de lectura espiritual. La indulgencia será plenaria cuando dicha lectura es de al menos media hora”(80).

Tenga en cuenta que hay varios requisitos para recibir una indulgencia plenaria. La Constitución Apostólica sobre las  Indulgencias explica: “Para adquirir una indulgencia plenaria es necesario realizar la obra unida a la indulgencia y cumplir tres condiciones: confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice. Se requiere además que todo apego al pecado, incluso venial, esté ausente. Si en cualquier caso esta disposición está incompleta, o si no se cumplen las  tres condiciones prescritas, la indulgencia será solamente parcial…

Pregunta:

Soy Metodista y divorciado y he asistido a mi Iglesia católica local. Me gustaría dar el siguiente paso y convertirme en católico. ¿Necesito primero conseguir la anulación del matrimonio para poder ser confirmado?

Respuesta:

El divorcio en sí no es un obstáculo para la confirmación. Sin embargo, en ocasiones el divorcio es un pecado grave y un pecado grave sin perdonar es algo que debe ser atendido en confesión, antes de la confirmación. La anulación por lo general sólo es necesaria si alguien desea casarse de nuevo y no sería necesaria antes de la recepción en la iglesia, a menos que desee contraer matrimonio después del divorcio y continuar una vida conyugal.

Pregunta:

¿Es aceptable que el cura permanezca sentado mientras un laico distribuye la comunión?

Respuesta:

Esto es posible sólo cuando sea necesario. Redemptionis Sacramentum explica:

Como ministro extraordinario de la sagrada Comunión podrá administrar la comunión sólo cuando falte el sacerdote o diácono, cuando el sacerdote está impedido por enfermedad, por edad avanzada o cuando el número de fieles que se acerca a comulgar sea tan grande que la celebración de la misa se prolongaría demasiado. (RS 158)

A falta de una verdadera necesidad, esta práctica está expresamente prohibida (RS 157).

 

 

 

Pregunta:

¿Cómo sabemos que la Biblia no es la única regla de fe?

Respuesta:

La Biblia no pretende ser la única regla de fe. Pablo escribió: “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros” (2 Timoteo 2: 2). E instruyó:    “Retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra. (2 Tesalonicenses 2:15).

Estas enseñanzas y tradiciones orales han sido transmitidas y confiadas a la Iglesia y siguen siendo una parte importante de la fe cristiana como la Biblia. Ignorarlas no es menos que ignorar la Biblia.

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